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Dibujo original: Julio Núñez

La excavación arqueológica

Allí donde los seres humanos se asentaron para vivir y trabajar, sus actividades han dejado huellas y restos que se acumulan formando yacimientos arqueológicos.

Un yacimiento puede salir a la luz por hechos fortuitos como obras o labores agrícolas o bien como resultado de un proceso de investigación, mediante prospecciones arqueológicas.

Cuando se decide excavar uno de estos yacimientos, una vez delimitada el área a excavar, se limpia exhaustivamente para poder observar cambios en la composición o textura de la tierra o límites que nos indiquen los diferentes estratos fruto de la acción humana. Cada uno de estos estratos identificados se denomina Unidad Estratigráfica. Una vez diferenciadas, numeradas y documentadas (mediante planos, fotografías, medidas y descripciones) se puede iniciar su excavación.

La herramientas utilizadas para esta labor dependen, en gran medida, de la tipología del estrato, su espesor, su compacidad, su funcionalidad y su contenido. Estratos de formación natural o grandes rellenos de nivelación se retirarán rápidamente, utilizando incluso maquinaria pesada, mientras que otros, como enterramientos o estancias destruidas mientras funcionaban, necesitaran de una excavación minuciosa y pausada, con uso de herramientas casi quirúrgicas y situando con absoluta precisión cada uno de los objetos hallados.

Además en muchos de los estratos no solo los objetos manufacturados tienen interés. También huesos, semillas, carbones e incluso muestras de la misma tierra nos permitirá, colaborando con otras disciplinas (químicos, biólogos, zoólogos, forenses, geólogos, edafólogos, estadísticos...) conocer mejor a quienes habitaron y trabajaron un lugar.

Pero no solo se trata de retirar la tierra de las estructuras y de recoger los objetos y muestras, sino de observar y documentar el orden de deposición de los estratos hasta obtener una secuencia completa del área excavada. Es en esta secuencia ordenada donde situaremos y entenderemos todos los datos recogidos.