La Presa

Los restos conservados de la presa del Sotillo se componen únicamente de un tramo recto de muro de 33,28 m de longitud que conserva una altura máxima de 2,65 m; sin poder precisar su altura original, ya que en ningún tramo se conserva todo su alzado.

Los sillares del muro de opus quadratum están realizados con arenisca local, con anchuras que oscilan entre en los 0,64 m y los 0,86 m y alturas de entre 0,65 m y 0,74 m. La primera hilada se dispone en la cota de 271 m sobre el nivel del mar, que podría considerarse que marca el lecho del río en época romana. El muro de la presa se asienta en un nivel homogéneo de cantos rodados del propio río, desde donde se asientan los sillares perfectamente labrados que conservan las huellas de piqueta, ya que la funcionalidad de la construcción no requería el pulido final.

Los sillares, muy homogéneos, presentan en su gran mayoría cuadro de anathyrosis en las caras que forman las juntas verticales, así como engatillamientos o pequeños retalles a fin de mejorar el encaje de los sillares; muchos de ellos también presentan cajas destinadas a servir de apoyo de palancas para su deslizamiento y colocación, así como cajas para las grapas a fín de garantizar su ajuste perfecto y solidez. El muro nos ha llegado muy destruido a causa del expolio de sus materiales, desde época romana y también en época moderna, así como por la propia erosión fluvial.