El Templo

Hay que destacar cuatro fragmentos de un podio moldurado, uno de ellos en ángulo. Están labrados en arenisca y presentan una coherencia formal que nos indica que formaban parte de un mismo edificio que identificamos como un pequeño templo.

Otras piezas podrían estar relacionadas con el templo: se trata de un capitel corintio de pilastra y cuatro grandes sillares cuya anchura coincide con la del podio, a los que hay que añadir otro capitel corintio de pilastra incompleto que salió a la luz antes de la intervención arqueológica, durante las obras; estas piezas también están labradas en arenisca.

Todas estas piezas fueron descartadas para una reutilización a causa de su forma o dimensiones; por lo que fueron desmontadas y arrojadas y por ello no las encontramos en su ubicación original. Con las piezas que tenemos únicamente podemos asegurar que se trataba de un edículo rectangular levantado sobre un podio, con pilastras molduradas en sus ángulos, rematadas por capiteles que adoptaba una disposición in antis.

No obstante, tenemos dos medidas importantes para realizar una reconstitución de sus medidas: la anchura del imoscapo y la altura casi completa de un capitel; con estas medidas y aplicando las proporciones vitrubianas optendriamos un desarrollo del fuste no inferior a 4,08 m.

En nuestra reconstitución hemos añadido un entablamento tripartito de proporción constante y una cubierta a doble vertiente.